CELEBRANDO CON LA VAJILLA DE BALBINO LUCANO

Escribir el proceso de la cerámica
equivale a narrar la historia de la humanidad.
Antonio García Llansó, Historia general del arte, 1897.

En la primera década del siglo XX, a la cerámica de Balbino Lucano se le consideró como la loza de lujo en el servicio de mesa en el occidente mexicano. Cerámica que por su ligereza, utilidad y belleza ha sido muy apreciada en la vida cotidiana por la variedad de sus formas y la calidad de su factura. Las vajillas y los juegos de café y té presentan una decoración muy rica que comprende a la flora y la fauna en escenas muy complejas.

La vajilla de Balbino Lucano que tengo en mi colección fue mandada a hacer como un regalo de bodas para el Ing. L. D. Barreiro; la adquirí en el tianguis dominical de la Plazuela de los Sapos, en 1994. Es una vajilla con 65 piezas decorada con color azul sobre un fondo color crema, Consta de platos extendidos en dos tamaños, platos hondos, platos en forma de hoja, tazas, tazones para consomé, vasos octagonales, soperas, platones ovalado y circular, salseras, jarra, cafetera, cremera y azucarera.

En esta vajilla Lucano, inspirado ceramista, repitió con frecuencia un mismo patrón: animales -aves de paraíso y venados- rodeado de flores y hojas estilizadas dispuestas libremente en la superficie de la loza, delimitando la superficie con una franja arriba y otra abajo. A veces limitó el dibujo a un solo lado de la pieza inscribiéndola como adorno para un estante; así, la loza cumple dos objetivos -utilidad y belleza-, ya que al mismo tiempo que nos sirve, exige nuestra contemplación y admiración. Con obras como esta, a Lucano se le suma a los grandes maestros del arte popular.

La celebración para el goce es el motivo perfecto para lucir la vajilla de Balbino Lucano, así que en mi próximo evento la usaré. En el comedor, en el arreglo de la mesa, colocaré el mantel blanco de damasco con monograma y sus servilletas a juego en aros de plata. De cubiertos colocaré los Chistoffle y adornaré con flores Estrellitas de Belén, en una jarrita azul de vidrio soplado. En el menú ofreceré comida mexicana: consomé de carnero, arroz rojo, barbacoa de carnero, frijoles aguados, quesos frescos, guacamole y salsas roja y verde. De tomar: cerveza, mezcal y agua de Jamaica. De postre: dulces poblanos, pan de dulce y café. Como digestivo un anís de Papá Lalo (mi papá, que gustaba de preparar su anís casero).

En el servicio de mesa colocaré la jarra con el agua de Jamaica; en una sopera la barbacoa envuelta en papel aluminio para que no se enfríe y en la otra los frijoles aguados; en el platón circular el arroz; en un chiquigüite las tortillas envueltas con una servilleta; y para aquellos que les gusta darle picor a su vida, salsa roja y verde en las salseras.

Serviré de la siguiente manera: en los tazones de dos asas el consomé; en los platos extendidos el arroz y la barbacoa y en los platos hondos los frijoles. Para el final y después de levantar el servicio, pondré el pan de dulce platón ovalado; el servicio de jarra, cremera y azucarera para el café; en los platos en forma de hojas la taza para el café y el pan de dulce y los dulces en un plato extendido ¡Buen provecho!

Llevo años coleccionando vajillas, en ellas he podido intuir -y no por las piezas que contienen, sino por las que faltan-, el tipo de comida que se servía en ellas. Invariablemente, las piezas que más faltan son los platos hondos, eso me da a entender que las comidas servidas en este tipo de platos han sido las preferidas, lo mismo pasa con su complemento: en los juegos de cubiertos, las piezas que persistentemente faltan son las cucharas.

Servilletas de damasco con monograma en aros de plata. Colección Familia RojanoMartínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

Servilletas de damasco con monograma en aros de plata. Colección Familia RojanoMartínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

Servicio puesto para comida de tres tiempos, vaso y terno para postre y café. Colección Familia RojanoMartínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

Servicio puesto para comida de tres tiempos, vaso y terno para postre y café. Colección Familia RojanoMartínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

Cubiertos Chistoffle y botanero de plata con incrustaciones de concha nacar. Colección Familia RojanoMartínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

Cubiertos Chistoffle y botanero de plata con incrustaciones de concha nacar. Colección Familia RojanoMartínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

Cafetera, cremera y azucarera sobre plato extendido. Colección Familia RojanoMartínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

Cafetera, cremera y azucarera sobre plato extendido. Colección Familia RojanoMartínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

Vasos sobre platón ovalado. Colección familia Rojano Martínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

Vasos sobre platón ovalado. Colección familia Rojano Martínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

Terno: plato para postre y taza y con cavidad para la cuchara. Colección Familia RojanoMartínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

Terno: plato para postre y taza y con cavidad para la cuchara. Colección Familia RojanoMartínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

El servicio a la mesa y jarrita de vidrio soplado con Estrellitas de Belén. Colección Familia RojanoMartínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

El servicio a la mesa y jarrita de vidrio soplado con Estrellitas de Belén. Colección FamiliaRojano Martínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

Cafetera sobre plato extendido. Colección Familia RojanoMartínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

Cafetera sobre plato extendido. Colección Familia RojanoMartínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

La mesa puesta. Colección Familia RojanoMartínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

La mesa puesta. Colección Familia RojanoMartínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

 

Jarra con demás servicio. Colección familia Rojano Martínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

Jarra con demás servicio. Colección familia Rojano Martínez. 2015, Fotógrafa Lilia Martínez

Sopera, terno, servicio de café, jarra, vasos. Colección Familia RojanoMartínez. Fotógrafa Lilia Martínez.

Sopera, terno, servicio de café, jarra, vasos. Colección Familia RojanoMartínez. Fotógrafa Lilia Martínez.

LIbro Cerámica Mexican Pottery of the 20th Centuty de Amanda Thompson In Cooperation California Heritage Museum, Santa Monica, 2001. Biblioteca Javier Gomez Marin

LIbro Cerámica Mexican Pottery of the 20th Centuty de Amanda Thompson In Cooperation California Heritage Museum, Santa Monica, 2001. Biblioteca Javier Gomez Marin

tenedor

  • Noe Dominguez

    ¡Ahora ya sé de donde viene la viñeta del cubierto!, muy bonita la vajilla y la configuración de la mesa.

    • Lilia Martínez y Torres

      Hola Noé, gracias por escribir. Contar con la vajilla de Balbino Lucano es un lujo, no solo por su antigüedad y belleza sino también porque te permite mil y una posibilidades para su disposición en la mesa. Saludos Lilia M!