UN MENÚ CON HISTORIA, BANQUETE DE ÁVILA CAMACHO

Menús suculentos elaborados por grandes chefs y minutas
históricas que ingirieron hombres más o menos ilustres,
 documentos costumbristas, culinarios o anecdóticos 
que nos enseñan lo que comía el pueblo llano y la realeza.
Juan Manuel Bellver, Memoria del Paladar, una exposición de menús, 2006.

La ostentación de la riqueza se refleja muy bien en la opulencia de los banquetes. Para el que organiza el banquete, es una forma de hacer ostensible su poder y su riqueza. El banquete que ofrece el Gral. Maximino Ávila Camacho, Gobernador Constitucional del Estado de Puebla, con fecha 23 de agosto de 1938 a sus colaboradores, empleados y amigos, en ocasión de su onomástico. Esto denota que los banquetes, también se usaron en la política para recompensar a los grupos cercanos al gobernante.

Menú de fecha 23 de agosto de 1938. Centro de documentación Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Menú de fecha 23 de agosto de 1938. Centro de documentación Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

El buen humor y la satisfacción que seguían del regio banquete, eran sus mejores aliados, indudablemente que contribuían a mantener lazos materiales tangibles entre los asistentes.

Menú del banquete de Maximino Ávila Camacho. Centro de documentación Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Menú del banquete de Maximino Ávila Camacho. Centro de documentación Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

El menú de este banquete, es un ejemplo de la identidad culinaria regional que, en 1938 existía en la ciudad de Puebla, aquí su descripción:

Menú:

  • Entremés ranchero
  • Sopa de tortilla a la poblana
  • Mole de Guajolote
  • Chiles rellenos en nogada
  • Frijoles refritos con totopos

Postre:

  • Flan con helado y fruta. (Arlequín).

Bebidas:

  • Cerveza, Pulque y Agua mineral (Tehuacán)

Estos platillos refieren muy bien cómo los poblanos, aparte de conservar una especial predilección por su cocina -el mole de guajolote y los chiles en nogada-, la combinan espléndidamente con la cocina nacional, -entremés ranchero y frijoles refritos-. También las bebidas -pulque, cerveza y agua mineral de Tehuacán- confieren de identidad regional este menú. Los postres –flan y helado- representan tangiblemente a una cocina más cosmopolita.

Menú que consiste en poner a disposición de los convidados, el detalle exacto de la comida que se les ofrece. Centro de documentación Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Menú que consiste en poner a disposición de los convidados, el detalle exacto de la comida que se les ofrece. Centro de documentación Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Como parte importante de este menú, existe la tarjeta donde Ávila Camacho hace un importante pedimento a sus invitados: “El C. Gobernador suplica a los concurrentes, de la manera más atenta, no pronuncien discursos.” Es de sobra sabido que, lo más aburrido de los banquetes eran los discursos, la prolongación indefinida de ellos llegaba a resultar monótona y a veces arruinaban el placer de gozar lo ofrecido. Finalmente, la comida contribuía así, mediante lazos materiales y tangibles, a fundamentar las relaciones políticas entre los hombres que asistían a ellos.

Tarjeta de petición incorporada al menú del banquete de Maximino Ávila Camacho. Centro de documentación Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Tarjeta de petición incorporada al menú del banquete de Maximino Ávila Camacho. Centro de documentación Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

La foto presentada a continuación no pertenece a dicho banquete, es de una comida ofrecida en su honor, en el patio del Congreso del Estado de Puebla, aproximadamente del año 1940. Algunos de sus acompañantes son el Coronel Moreno Reyes, Gonzalo Bautista y Alfonso Meneses.

Banquete en el patio del Congreso del Estado, ca. 1940. Fotógrafo Salvador Gordoa, Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Banquete en el patio del Congreso del Estado, ca. 1940. Fotógrafo Salvador Gordoa, Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Este menú y la fotografía presentados, fueron parte de la exposición Bodegón mexicano, en el Museo Amparo, exposición curada por Pablo Escalante Gonzalbo dentro en el marco del “II Foro Mundial de la Gastronomía Mexicana”, su propósito: “representar a la cocina como una posibilidad: los ingredientes en su dimensión estética y los utensilios como testimonio de una época. Es un bodegón museográfico que busca explorar algunos de los rasgos históricos de nuestra cocina, como la presencia de ingredientes y procedimientos vernáculos, y de productos y hábitos ligados a la identidad mexicana”. Exposición presentada en las salas de Arte Virreinal y del Siglo XIX del 17 de noviembre de 2014 hasta febrero del 2015. https://www.facebook.com/MuseoAmparo.Puebla/photos/pb.165607966813702.-2207520000.1463852588./789846717723154/?type=3&theater

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También, parte de este texto fue publicado en el libro Calendario gastronómico de la ciudad de Puebla, una publicación del Gobierno Municipal de Puebla para celebrar los 25 años de la inscripción del Centro Histórico de Puebla, en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. La edición y cuidado estuvo a cargo de Fabián Valdivia y Montserrat Báez.

Libro "Calendario gastronómico de la ciudad de Puebla". Biblioteca Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Libro «Calendario gastronómico de la ciudad de Puebla». Biblioteca Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Vistos así, el menú y la fotografía, son importantes documentos, fuentes primarias para estudiar la historia del país a través de la cocina mexicana. Además, el menú es valioso testimonio y reflejo de la importancia de los banquetes como “arma” política y diplomática en México, durante la primera mitad del siglo XX.

Portada del libro “La República Mexicana. Geografía Atlas”. Biblioteca Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

Portada del libro “La República Mexicana. Geografía Atlas”. Biblioteca Fototeca Lorenzo Becerril A.C.

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